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Silfredo de Jesus Camargo

Información sobre Silfredo de Jesus Camargo

Silfredo de Jesús Camargo

Autobiografía de Silfredo de Jesús Camargo: capítulo 2

Silfredo de Jesus Camargo

Sabías que pensar agota más que cualquier actividad física, es más, los grandes fisiculturistas dicen que cuando tú haces ejercicio con el pensamiento en el músculo que estás trabajando este se desarrolla más fácil y rápido, solo piensa que músculo quieres desarrollar y ahí pon tus pensamiento, en particular yo quería desarrollar el músculo del bolsillo y aquí estaba mi foco.

Bueno en pocos días volví a ocuparme nuevamente y conseguí un puesto de trabajo, no tan pesado como el anterior pero si duro. Pero lo más importante, me llevaría a tener nuevas relaciones y esta vez estaba seguro que serían relaciones a otro nivel y así fue.

En este nuevo empleo tuve relación con grandes empresarios de la cuidad, con concejales, con alcaldes, con el gobernador del departamento y yo no podía creer que mi vínculo relacional había cambiado tanto.

Ahora la mayor cantidad del tiempo hablaba con personas influyentes y con cargos importantes y de verdad que mi léxico y postura había mejorado mucho y todo gracias a ese nuevo cargo: “ser mesero de uno de los restaurantes de moda de la cuidad”.

El restauran donde trabaje como mesero se llamaba: Carnes y Carbón en la ciudad de Valledupar.

Y fue aquí donde todo cambia para mi, mis metas, mis sueños y el querer trabajar el músculo de mi bolsillo, al ver tantas personas con un buen nivel de vida y ver que ellas no tenían nada diferente a mí en lo físico, pero si sabía que lo había en la manera de pensar, en los objetivos y los propósitos.

Aquí dure unos pares de meses, en los cuales solo me llevaban a pesar como iría a otro nivel, ya no estaba solo, ya me había casado a una muy temprana edad y ya eran dos responsabilidades que tenía, la mía y la de que es hoy en día la madre de mis hijos, mi amiga y mi esposa al día de hoy.

De aquí salió todo como lo planeé y todo tal cual como lo dije, porque no se trata de pensar las cosas; se trata de declarar las cosas; la biblia dice: declara con tu boca y eso es lo que yo hacía, siempre he declarado y aún hoy declaro lo que quiero y a donde quiero estar, y adivina que? pase de ser un mesero a ser un ejecutivo de ventas en una de las distribuidoras más importante de los santanderes.

Aquí aplique mi filosofía que es: 1) llamar la atención. 2) incrementar mi relación. 3) ser el mejor y 4) ten resultados y 5) especializarme.

Cuando tú eres el mejor y demuestras resultados ganas credibilidad, tienes que buscar los mejores resultados y así la gente va a creer en ti, de hecho siempre he dicho en mi vida: “yo le creo al que tiene resultados” y a divina que? La biblia dices: que quien lo cree lo crea, porque para el que cree, todo le es posible. Y si tú crees que eres el mejor tienes que crear y demostrar que si es posible y no solo decirlo.

En el mundo de las ventas me inicie como vendedor tienda a tienda, después pase a supervisor de ventas en otra compañía, pero como mis deseos de seguir creciendo no paraban seguía avanzando, y dejo claro que aún hoy no paro de soñar, de creer y de crear.

De ser supervisor pase a ser ejecutivo de ventas de un canal mayorista, adicional aquí tenía que ser supervisor de ventas tat y participar de las negociaciones con proveedores buscando así las mejores condiciones para ser competitivos en el mercado.

La primera distribuidora donde trabaje como vendedor tat se llama: Districomer limitada.

La segunda distribuidora donde labore como Vendedor Mayorista y supervisor se llamaba: Distrinalco Limitada.

Todo iba bien hasta que una mala contratación de un vendedor me llevo a huir una vez más por amenazas de muerte de un grupo armado de paramilitares,

De ahí me fui al vecino país; Venezuela, me fui sin nada, solo con mis sueños y el deseo de estar con vida. Sabía que mi buen espíritu relacional y experiencia me podrían ayudar,

Al llegar no fue nada fácil y nada es nada, no me fue fácil conseguir empleo porque entre al país indocumentado y me dije: si no puedes conseguir empleo entonces créalo; y decidí montar una pizzería que se llamaba: comételo express.

Todo iba muy bien y todo iba creciendo pero como no tenía papeles para hacer un negocio legal, todo lo registre a nombre de un venezolano que me pareció muy buena gente, de esos que dices tú: es un ángel de Dios que me puso en el camino.

Bueno ese ángel cuando vio que todo iba en viento en popa, creciendo a gran manera, me hecho a la policía, recuerda, estaba indocumentado y se me agarraban me deportarían y aquí me toco nuevamente huir, regresar a mi país y encerrarme por un tiempo en una casa, sin salir para ningún lado mientras todo se calmaba.

Recuerda que había salido por amenazas y me vida corría peligro, lo bueno de todo esto es que me dejo una gran enseñanza y me ratifico que las buenas relaciones y más las relaciones que se construyes con resultados te darán una mano en tus momentos más difíciles.

La autobiografía de Silfredo Jesús Camargo tiene 4 capítulos. Este que has leído es el 2: